Cuatro veces en el programa y una deuda pendiente con la fuerza escénica del personaje.
Una primera canción ilusionó, pero la segunda encendió las dudas y cambió el rumbo del casting.
Años alentando desde las gradas terminaron en un paso valiente al escenario.
Probó su imitación en redes, escuchó críticas reales y llegó lista para enfrentar al jurado.
Impulsada por su familia, Edith Callo se atrevió a cantar pese al miedo escénico.
El tono, la actitud y la energía bastaron para convencer a los tres jueces.
A pesar de una sólida voz y emoción personal, la caracterización no logró dar el paso necesario.
Tres actrices de teatro musical apostaron por una imitación grupal exigente que dividió opiniones.