Alcaraz se mostró temible durante toda su participación en el torneo de tierra batida, donde sorprendió a Rafa Nadal, ganador de 21 grandes, y a Novak Djokovic, número uno del mundo.
El seis veces campeón del Grand Slam fue declarado culpable de transferir dinero a su exesposa Bárbara y a su esposa Sharlely, de la que está separado, tras su bancarrota en 2017.
El ex número uno del mundo, que cumplirá 41 años en agosto, no juega desde julio, cuando fue eliminado de Wimbledon en cuartos de final por Hubert Hurkacz.
Los organizadores dijeron que planeaban anunciar una decisión a mediados de mayo, antes de que se cerrara el plazo de inscripción para el torneo.
La número uno mundial se retira con 15 títulos en su haber, el último de ellos en Melbourne Park, donde puso fin a 44 años de espera de Australia por un campeón local.
"Tal y como están las cosas, nada impide que Djokovic participe en el Abierto de Francia", declaró el miércoles en rueda de prensa la directora del torneo, Amélie Mauresmo.
La Federación Internacional de Tenis señaló en un comunicado que se solidariza con el pueblo ucraniano.
El serbio dijo que no estaba en contra de la vacunación, pero que se saltaría los torneos de Grand Slam si se le obligaba a vacunarse contra la COVID-19.
El serbio ha ganado Indian Wells en cinco ocasiones y formó parte del grupo de jugadores anunciado el miércoles junto a Rafael Nadal, Daniil Medvedev, Alexander Zverev y Stefanos Tsitsipas.
En una entrevista con el periódico francés L'Équipe en un hotel de Pekín, Peng negó haber hecho tales acusaciones.