La guerra de Ucrania cambia las reglas del juego para las potencias occidentales, obligándolas a replantearse las relaciones de décadas con Rusia.
La posibilidad de una economía mundial más regionalizada, dividida en zonas geopolíticas más pequeñas, podría significar un ajuste costoso y largo a un mundo de precios más altos.
Las sanciones occidentales a Rusia prohíben las transacciones con el ministerio de finanzas, el banco central o el fondo nacional de patrimonio de Rusia.
El artista también ha dibujado biografías de David Beckham, Nelson Mandela y Donald Trump.
Los organizadores del festival prohibieron la entrada a las delegaciones oficiales rusas e invitaron al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a intervenir en la ceremonia de apertura en directo desde Kiev.
Según un informe, si Europa sustituye todas las importaciones de gas ruso por carbón, las emisiones de dióxido de carbono crecerían de forma exponencial.
GTSOU, que opera el sistema de gas ucraniano, argumentó que las fuerzas de ocupación rusas habían empezado a enviar el gas a dos regiones separatistas respaldadas por Rusia.
Rusia, que califica su actuación en Ucrania de "operación militar especial", sigue realizando ataques con misiles en toda Ucrania.
En la víspera, el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que Ucrania tenía tanta culpa como Rusia en cuanto al origen de la invasión.
Rusia suministra el 40% del gas de la UE y el 26% de sus importaciones de petróleo, que alimentan la calefacción doméstica, el transporte y las industrias de toda Europa.