Loreto: JNE exige reforzar la seguridad electoral tras muerte de candidato en Pastaza
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) expresó sus condolencias y lamentó el sensible fallecimiento de Sundi Simon Kamarampi, candidato a la alcaldía del distrito de Pastaza, ubicado en la provincia de Datem del Marañón (Loreto).
El trágico hecho ocurrió durante los desplazamientos proselitistas del aspirante, quien representaba al pueblo indígena Kandozi y postulaba por la organización política Renovación Popular. Tras la pérdida, el organismo electoral instó a las autoridades competentes a esclarecer las circunstancias del deceso de manera célere e imparcial, rechazando rotundamente cualquier acto que vulnere la vida y la integridad de las personas.
Por su parte, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) detalló las causas de la tragedia, precisando que el deceso de Simón Kamarampi se produjo por la colisión entre la pequeña embarcación en la que viajaba el docente y otro bote en pleno trayecto fluvial. El accidente no solo conmocionó a la población nativa local, sino que derivó en momentos de alta tensión que impidieron el normal desarrollo de los preparativos para los comicios en la zona.
El JNE lamenta el fallecimiento de candidato a la alcaldía del distrito de Pastaza (provincia de Datem del Marañón, Loreto), Sundi Simon Kamarampi, durante sus actividades de campaña electoral. pic.twitter.com/iBQBmIT5aW
— JNE Perú (@JNE_Peru) October 2, 2026
JNE PIDE IMPLEMENTAR MEDIDAS
Frente a este escenario de conmoción en la Amazonía peruana, el máximo ente electoral demandó al Poder Ejecutivo implementar medidas urgentes de resguardo y seguridad. La solicitud busca proteger no solo a los candidatos que participan en la contienda, sino también a los miembros de mesa y a los electores que acudirán a las urnas, haciendo un énfasis especial en las zonas fronterizas y de difícil acceso del país, donde el clima social se ha tornado sumamente complejo.
Tras confirmarse el deceso del candidato, la crispación escaló rápidamente en las comunidades nativas de Nueva Yarina y Puerto Belén, donde grupos de comuneros armados se manifestaron en contra de la realización de las elecciones regionales y municipales. Esta hostilidad obligó al personal de la ONPE a retirarse de forma intempestiva contra su voluntad para poner a salvo su vida, dejando en suspenso el despliegue proyectado para ese sector.
Para salvaguardar el material electoral y garantizar la seguridad del equipo técnico, un grupo compuesto por seis trabajadores de la ONPE —bajo el resguardo de efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional— inició su traslado hacia Ullpayacu, capital del distrito de Pastaza. Paralelamente, la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales (ODPE) Alto Amazonas entabló formalmente las denuncias ante la Fiscalía y la Policía por la comisión de delitos contra la voluntad popular.
La contingencia generada en esta parte de Loreto deja momentáneamente en riesgo el sufragio de cerca de un millar de ciudadanos indígenas. De acuerdo con el reporte oficial del organismo electoral, en la comunidad de Puerto Belén estaba programada la instalación de dos mesas para 309 electores, mientras que en Nueva Yarina se preveían tres mesas destinadas a 627 votantes, cuya participación permanece condicionada a las garantías de seguridad en la zona.
