A pocas horas de la llegada del Año Nuevo, un gran incendio consumió un taller de pirotécnicos en el límite de Ate con Santa Anita, más precisamente en el cruce de la Av. Huarochirí con la Carretera Central, desatando el caos entre vecinos y comerciantes de la zona. El local siniestrado estaba rodeado de talleres similares de fuegos artificiales, reencauchadoras de llantas y hasta gasolineras, que corrían el riesgo de ser arrasados por el fuego. Tras algunas horas, los bomberos finalmente controlaron la emergencia.