La moderna estructura se ha convertido en una atracción turística, pero genera molestias en los vecinos por la intensidad de sus luces y otros inconvenientes.
La ola de extorsiones no solo deja miedo y violencia en el transporte público, también golpea fuerte el bolsillo de los pasajeros. Ante las amenazas de mafias que exigen pagos de hasta 50 mil soles de “matrícula” y cuotas diarias por cada unidad, varias empresas han optado por subir el precio del pasaje.
Los músicos denunciaron que, a pesar de tener identificado al responsable, no han recibido apoyo de la policía ni de la municipalidad.