En México, un vendedor de artesanías de barro estuvo a punto de ser arrollado mientras trasladaba su mercancía. Un camión de la ruta 17, que aparentemente se quedó sin frenos, se estrelló contra un automóvil que salió proyectado hacia el triciclo del comerciante. El vendedor resultó ileso, pero perdió toda su mercancía; además, dos mujeres resultaron lesionadas y un domicilio sufrió daños.
En Colombia, un grupo de tres delincuentes utilizaba una ambulancia para realizar asaltos y secuestros. En algunos casos, llegaban a las casas haciéndose pasar por personal médico. Según las autoridades, dos hombres intimidaban a los residentes mientras una mujer aprovechaba la distracción para robar.
En Puno, un camión furgón que presuntamente transportaba contrabando se despistó al intentar escapar de la Policía. Tras el accidente, vecinos aprovecharon la situación para saquear la carga, llevándose planchas de papel, gaseosas, azúcar y abarrotes. El hecho generó caos en la zona y evidencia los riesgos de transportar mercadería ilegal en vías públicas.
En Villa El Salvador, un delincuente de 22 años agredió a un policía e intentó arrebatarle su arma en la zona Túpac Amaru. El hecho ocurrió tras una alerta de serenos por una agresión a una mujer. Edgar Campos Rebaza fue reducido luego de un forcejeo; sin embargo, pese a las imágenes, la Fiscalía lo dejó en libertad.
En Chincha, un mototaxista fue asesinado de dos disparos en la cabeza dentro de su unidad en la zona de Sunampe. Según información policial, un falso pasajero abordó el vehículo y le disparó a quemarropa. La Policía investiga el caso para identificar al responsable.
En Chorrillos, un sujeto golpeó e intentó quitarle el arma a un policía que acudió, junto a otros agentes de la PNP, tras una denuncia por agresión en una fiesta. En las imágenes se ve cómo lo jalonea, mientras otros lanzan piedras. Incluso, el implicado lo desafió gritándole que lo mate.
El ataque a la combi “Los Rojitos” en San Juan de Miraflores dejó tres muertos. Entre las víctimas están Asunción Quispe (28), estudiante de farmacia, y Olinda Quispe, secretaria. Ambas abordaron la unidad sin imaginar el ataque. La madre de una de ellas pasó por la escena en otra combi, sin saber que su hija estaba entre las víctimas.