En la carretera Juliaca-Arequipa, un funestro choque central entre un trailer y una minivan terminó con la vida de 10 personas y dejó otras 10 heridas. Esto sucedió durante la tarde del 28 de abril, en el sector Cerrillos, distrito de Santa Lucía. Según señala el parte policial, la minivan que pertenecía a la empresa Turismo Desaguadero, impactó violentamente contra el camión. El golpe fue tan duro que murieron en el acto el conductor junto a otros cuatro pasajeros. Otras dos víctimas murieron en el traslado a los centros de salud.
Un taxista en aparente estado de ebriedad atropelló a un hombre que esperaba su vehículo en un paradero. Las cámaras de seguridad muestran cómo el conductor lo impacta violentamente. Tras el atropello, el sujeto descendió de su unidad, pero no para auxiliar a la víctima, sino para pedirle disculpas y luego darse a la fuga. La familia del afectado exige a las autoridades ubicar al responsable, quien hasta el momento permanece en libertad.
Cientos de peruanos han perdido la vida en accidente de tránsito y muchos de los que lograron sobrevivir ahora deben lidiar con el desinterés de sus agresores y enormes deudas. El abandono de víctimas en el Perú no solo se ha convertido en una práctica común, sino también en una estrategia legal para evadir responsabilidades.
Una minivan que viajaba por la Panamericana Norte de regreso a Huacho, fue totalmente aplastada por un trailer de carga de fierros pesados de una tonelada que perdió el control, invadiendo el carril contrario. La familia de seis integrantes viajaban en el vehículo menor, perdió a cuatro de sus integrantes en el siniestro, entre ellos, un menor de siete años y otro de un año.