Según relató su familia, la víctima había regresado hace un mes de Estados Unidos y se encontraba trabajando en el paradero Puente Nuevo realizando servicios de taxi.
Vecinos de la zona reclamaron que el espacio donde se produjo el ataque es usado como estacionamiento informal de custers.
Pese a la rápida intervención policial, no se logró recuperar las pertenencias robadas, aunque los tres sujetos fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
Partido de Uribe, el Centro Democrático, denunció que el ataque fue perpetrado "por la espalda" y representa una amenaza contra la democracia.