El auto permaneció en el interior de la zanja hasta la tarde del domingo 8 de junio, cuando finalmente fue retirado.
Según las primeras diligencias, dentro de la maleta se encontró una cuerda larga, lo que refuerza la hipótesis de que el joven habría sido estrangulado.
Serenos brindaron auxilio a la mujer embarazada, trasladándola de inmediato al hospital donde luchan por salvar tanto su vida como la del bebé que lleva en el vientre.
Según testigos, un grupo de sujetos llegó hasta la casa del pasto para lograr que abriera la puerta. Al no obtener respuesta, derribaron la entrada y dispararon contra la víctima.
El atentado dejó a la víctima con impactos de bala en el rostro y la pierna, por lo que fue llevado al Hospital Sabogal.
Ante la amenaza, el chofer del bus reaccionó con rapidez y realizó maniobras evasivas, acelerando bruscamente para huir de los atacantes.
Además del despliegue de militares, la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) exige una "reforma total de la política de seguridad".
Afortunadamente, la guardiana y su esposo, quienes se encontraban dentro del establecimiento durante la explosión, no salieron heridos.
Luego del ataque, los extorsionadores amenazaron con atentar contra la vida de la familia de los dueños.
Organismo mundial destacó estrategia de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) frente al mayor desastre ambiental en el mar peruano.