En Ecuador, la Policía capturó en la provincia de Guayas a Alexander Figueroa (24), autor del asesinato de Jennifer Mendoza, madre de familia de 25 años. La víctima fue apuñalada más de 30 veces, ocultada dentro de un colchón y arrojada en un descampado de San Martín de Porres. El sujeto confesó el crimen y estaría vinculado a la trata de personas.
En Ecuador, cinco sujetos vestidos como policías irrumpieron en una casa de Machala y asesinaron a cuatro integrantes de una familia, incluidos dos menores. Tras realizar más de 30 disparos, incendiaron la casa para borrar evidencias. La explosión de un balón de gas redujo el inmueble a escombros.
Cámaras de seguridad captaron el brutal asesinato de tres personas en la isla Mocolí Golf Club, en Samborondón, Ecuador. En menos de tres minutos, hombres armados con fusiles y vestimenta similar a la policial irrumpieron en una cancha privada y ejecutaron a sus víctimas. Entre los fallecidos figura Olivero Vargas, señalado como cabecilla de "Los Lagartos".
La policía ecuatoriana detuvo dos personas que estarían involucradas con el doble asesinato, el futbolista Mario Pineda y su pareja peruana, Gisela Fernández. La investigación está en curso y se ha comenzado a analizar los celulares de las víctimas para encontrar más indicios. Las motos usadas en el ataque fueron encontradas en al norte de Guayaquil, exactamente en las Orquídeas. Aunque no están claras las causas del asesinato, se han manejado varias hipótesis, incluyendo la posibilidad de que una de las víctimas recibió amenazas. Cabe mencionar que la madre de la peruana descartó que su hija haya recibido amenazas.
En Ecuador, dos adolescentes de 17 años fueron asesinadas durante un ataque armado captado por transeúntes, quienes huyeron al escuchar al menos ocho disparos. Las víctimas quedaron tendidas en una esquina de una zona controlada por bandas criminales. Sus familiares llegaron desconcertados al lugar de los hechos, mientras las autoridades investigan el móvil del ataque.
Dos nuevos motines en la cárcel de Machala, ubicada en Ecuador, dejó más de 30 internos muertos y más de cuarenta heridos, entre ellas un agente de la policía. Luego del ataque, 23 presos fueron trasladados a otro centro penitenciario. Primeras investigaciones señalan que todo se habría originado por la pelea entre dos bandas rivales: Los Lobos y Los Lobos Box.