El 22 de febrero, en el distrito de Balsas, Amazonas, una madre y sus dos hijos intentaron cruzar el río Marañón en un huaro artesanal (plataforma hecha de madera que cruza los cauces de extremo a extremos desde puntos elevados), pero debido a un desperfecto el transporte se rompió y la familia cayó al río Marañón que se encontraba en crecida. La abuela de los menores pide ayuda a las autoridades para recuperar los cuerpos de su hija y de su nieto faltante. Solo se encontró el cuerpo de uno de los menores en la zona de Cumba y Corral Quemado, sector conocido como Aguas Misteriosas.