Delincuentes disfrazados de repartidores de delivery han convertido las calles de San Isidro en su nuevo blanco para cometer sus fechorías. A bordo de motocicletas y trasladando mochilas de conocidas empresas como Rappi o Pedidos Ya, los malhechores arrebatan los celulares de los peatones que en su mayoría se encuentran distraídos. En menos de un mes se han registrado hasta tres robos en esta zona residencial bajo la misma modalidad y a plena luz del día.
Un nuevo hecho de violencia estremeció al Callao este viernes, luego de que Vilma Huarcaya Vivanco, de 63 años, fuera asesinada a balazos dentro de una cevichería ubicada en la avenida Gambetta, frente al terminal pesquero. Testigos relataron que dos sicarios llegaron a bordo de una moto y dispararon al menos cinco veces contra la mujer, quien estaba a punto de almorzar y guardaba mercadería en el segundo piso del local, donde trabajaba como vendedora de ropa.
La mañana de este viernes 5 de diciembre, un colectivero fue atacado a balazos mientras se encontraba a bordo de una minivan en la avenida Javier Prado, en pleno distrito de San Borja. Las cámaras de seguridad registraron el preciso momento escapa tras el atentado. Según información policial, el atacante —identificado como Jorge Pardo, de 19 años— habría recibido un pago de 3 mil soles para ejecutar el atentado.
Un empresario de abarrotes fue secuestrado a pocos metros de su vivienda en Los Olivos, en un hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad. La víctima fue interceptada por cuatro delincuentes cuando bajó de su camioneta para abrir una reja de seguridad instalada por los propios vecinos. Tres horas después, el hombre fue abandonado en estado de confusión frente al mercado de Fiori, donde tiene su negocio.
En Puente Piedra, la violencia vuelve a golpear a plena luz del día. Un empresario fue atacado esta mañana, alrededor de las 7 a.m., mientras conducía hacia su centro laboral. Dos sicarios a bordo de una moto lineal lo interceptaron y efectuaron al menos nueve disparos contra su vehículo. La víctima, gravemente herida, fue llevada de inmediato al hospital más cercano. Este nuevo atentado ocurre apenas semanas después del asesinato del subgerente de la misma empresa, el pasado 10 de noviembre
Alexander Calle, un ciudadano peruano que reside en Bolivia y se dedica al comercio de soya, fue raptado dentro de su propia casa por cinco sujetos armados y encapuchados. Los criminales piden 300 mil dólares para liberarlo, mientras la Policía boliviana investiga el caso y no descarta un posible vínculo con organizaciones delictivas.
Cuatro delincuentes encapuchados aprovecharon la madrugada para ingresar al mercado Virgen de La Victoria y robar mercadería valorizada en S/100 mil, dejando en la ruina a comerciantes que se habían endeudado para abastecer sus puestos por campaña navideña. De acuerdo con las víctimas, los sujetos cortaron una malla metálica y descendieron con una soga para abrir las puertas del local y permitir el ingreso de sus cómplices.