Wilmer Abel Samamé Olazabal, de 32 años, fue asesinado de 12 disparos en el asentamiento humano Villa Esperanza, en Carabayllo. Testigos indicaron que sujetos a bordo de un automóvil negro descendieron del vehículo y abrieron fuego contra la víctima. El crimen ocurrió a pocos metros de un colegio. Familiares señalaron que deja dos menores en la orfandad.
En Independencia, una mujer, identificada como Alondra Aquino, fue asesinada de un disparo durante la madrugada de este 31 de mayo frente a Plaza Norte. La víctima, que trabajaba como vendedora de golosinas, murió en el lugar. Según su hermana, el crimen estaría relacionado con una disputa entre empresas de transporte que operan en la zona.
Cuatro personas murieron y otras 12 resultaron heridas tras el despiste de una miniván que transportaba pasajeros por la Panamericana Norte, a la altura del cerro Chilco, en Pacasmayo. Entre las víctimas mortales se encuentra una niña de ocho años. Varias ambulancias acudieron a la emergencia y el estado de salud de algunos heridos permanece reservado.
En el Rímac, un colectivero fue asesinado por sicarios cuando trasladaba pasajeros por el distrito del Rímac. Según información preliminar, los atacantes lo seguían y aprovecharon que se detuvo en un semáforo en rojo para dispararle. La víctima fue trasladada al hospital Cayetano Heredia, donde falleció. La Policía investiga el crimen y busca identificar a los responsables.
El cuerpo de Zoila Castillo fue hallado en Uchiza, región San Martín, y trasladado a la morgue de Tocache, donde también permanece el cadáver de su hijo. De acuerdo con información policial, la joven madre presentaba signos de violencia. El principal sospechoso del caso continúa detenido mientras las autoridades avanzan con las investigaciones.
La Policía capturó a cinco presuntos integrantes de "Los Gotas del Callao", banda investigada por extorsión agravada y lavado de activos. El operativo se realizó en el Callao, San Miguel y Lince. Según las autoridades, ofrecían préstamos a empresarios y luego los amenazaban para cobrarles. Si no pagaban, les quitaban sus vehículos. Entre los detenidos cayó el presunto cabecilla, alias "Gordo".