Nicolás Maduro fue trasladado a la DEA en Nueva York, donde lo recibieron agentes federales. Durante su ingreso, sorprendió al saludar con un inesperado "Happy New Year". El momento se volvió viral en redes sociales, generando gran repercusión internacional sobre la detención del mandatario venezolano y su reacción poco habitual frente a las autoridades estadounidenses.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, se pronunció en X sobre el ataque de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Aclaró que Chile no respalda dictaduras, pero advirtió que la soberanía y el Derecho Internacional no son opcionales, y alertó que decisiones sin legitimidad sobre el futuro de un país sientan precedentes peligrosos.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, se pronunció tras las declaraciones de Donald Trump y exigió la liberación de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El pedido surge luego de la operación anunciada por EE. UU., que incluyó ataques en Caracas y la captura del mandatario, generando tensión y repercusión internacional.