Vecinos de la zona reclamaron que el espacio donde se produjo el ataque es usado como estacionamiento informal de custers.
El sospechoso fue capturado tras confesar que tendió la trampa.
El joven fue abandonado en San Martín de Porres. Un padre de familia lo encontró en la zona de Canto Rey, en San Juan de Lurigancho.
La víctima fue atacada en el interior de su auto, cuando se dirigía a su campamento en Áncash.