Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España rechazan intervención de Trump en Venezuela
En comunicado conjunto, seis países —cinco de ellos de Latinoamérica— rechazaron los últimos acontecimientos ocurridos en Venezuela, luego que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenara una acción militar en territorio venezolano para detener a Nicolás Maduro. Tras el operativo, calificado como “exitoso” desde la Casa Blanca, se anunció que EE.UU. tomará el control de la nación sudamericana y administrará sus recursos petroleros durante un periodo de transición indeterminado.
Frente a este complejo panorama internacional, los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto para rechazar la intervención armada de Estados Unidos y reafirmar su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
“Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”, suscribieron.
Esos sucesos representan, según el pronunciamiento de los seis países firmantes, un precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y representa un peligro para la población civil.
“SIN INJERENCIA EXTERNA”
En otra parte del comunicado, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España piden que la crisis en Venezuela se resuelva “exclusivamente por las vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezonalo”.
“Sin injerencia externa y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que sólo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a la solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”, agregaron.
Finalmente, se exhorta al secretario general de la Naciones Unidas y a los estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz. Más aún frente a un escenario donde se anuncia un intento de control gubernamental y la apropiación externa de recursos naturales de Venezuela.