Poco después de oficializar la desactivación de los equipos especiales Lava Jato, Eficcop, Eficavip y Cuellos Blancos, el fiscal interino Tomás Gálvez se mostró en contra de que el Ministerio Público investigue a los altos funcionario aforados —aquellos que gozan de antejuicio— al argumentar que la institución que preside “está sobresaturada”, ya que “el 70% de su tiempo lo dedica a investigar aforados”.