La batalla estuvo reñida, pero pequeños detalles técnicos marcaron la diferencia a favor del líder de The Doors.
Un inicio desafinado le pasó factura a Eva Ayllón, mientras Bunbury volvió a conectar desde lo visceral y aseguró su permanencia como consagrado.
La fuerza escénica y el dominio del personaje inclinaron la balanza a favor de Alejandra Guzmán frente a una Selena que perdió esencia.
Un movimiento bancario revela su última ubicación y abre dudas sobre lo que realmente ocurrió.