¡No te olvides de votar AQUÍ!
El retador elevó su nivel con una presentación renovada, mientras el consagrado apostó por la perfección técnica. El jurado no pudo inclinar la balanza.
Con seguridad y sabor, el imitador del salsero llegó dispuesto a romper esquemas y eligió medirse contra uno de los consagrados más sólidos de la competencia.
Aunque el consagrado se quedó con la silla, el duelo frente a Jonathan Davis no alcanzó el nivel esperado y evidenció puntos débiles en ambos.
El consagrado volvió a imponer su estilo con una presentación más sólida y conectada, mientras que su retador dejó buenas sensaciones, pero aún con detalles por pulir.
¡No te olvides de votar AQUÍ!