Una hora de intensa lluvia acompañada de granizo bastó para que las calles de Cajabamba, en Cajamarca, quedaran convertidas en verdaderos riachuelos. Comerciantes fueron sorprendidos por la fuerza del agua que arrasó con sus puestos y mercadería, dejando pérdidas totales. En medio de la desesperación, algunos vecinos denunciaron la falta de solidaridad, mientras otros intentaban rescatar lo poco que quedaba. Durante la noche, rondas campesinas y personal de serenazgo realizaron intervenciones en distintos domicilios para recuperar productos que habrían sido arrastrados por la corriente.
Fuerza de la naturaleza azotó Palcazú y Pozuzo, en Oxapampa. En Chuchurras, una iglesia colapsó, mientras que en Casa Blanca una familia perdió el techo de su casa. El temporal provocó la caída de árboles y daños en el tendido eléctrico.