El asesinato de Zetro Leonardo Purba, trabajador de la embajada de Indonesia en Perú, ha generado conmoción y múltiples interrogantes. Mientras la Policía Nacional y la Fiscalía avanzan con las diligencias, diversas hipótesis sobre el móvil del crimen ya circulan: la crueldad del ataque apunta a un acto de venganza y las autoridades no descartan la participación de más de dos personas.
El ministro de Justicia, Juan José Santiváñez, reconoció que sostuvo reuniones amicales en el bar Cordano: "Yo le dije ‘yo no tengo ningún inconveniente’, porque siempre las reuniones que yo he sostenido han sido absolutamente privadas y amicales". Además, en medio de las investigaciones por el caso ‘Ícaros’, acusó que “parte del Ministerio Público” integraría una organización criminal que también incluiría a jueces y que tendría un “modus operandi” para atacar a políticos. Según señaló, el fiscal Carlos Ordaya del EFICCOP sería “un peón” de una estructura “mucho más grande” y denunció que las imágenes difundidas en dominicales sobre sus encuentros en el tradicional local solo podían haber salido de la propia Fiscalía.