Michael Jackson volvió a demostrar por qué es una de las más impactantes del programa: imita demasiado bien al Rey del Pop, desde los gestos hasta la forma de moverse y cantar. Aunque le faltó sincronizarse un poco más con los bailarines, entregó una presentación que conmovió a los fans y dejó claro que, sobre el escenario, ella es Michael Jackson. Su evolución sigue siendo sorprendente.
Billie Eilish sigue brillando como un diamante en pleno pulido. Cada gala avanza más y descubre nuevas capas del personaje, respetando el estilo auténtico de la artista original. Aunque el alma de Billie está en los susurros, esta vez mostró crecimiento real: ya no teme dejar salir su voz y se nota segura, presente y cada vez más Billie.
Óscar D’León tuvo una buena actuación, pero el bajo le dificultó moverse y limitaron sus pasos en escena. Aun así, cantó muy bien, mostró potencia y una imitación vocal increíble, además de manejar la mímica del instrumento con precisión. El bajo es un gran reto y deberá decidir si seguir usándolo o no, aunque el esfuerzo fue muy aplaudido y su avance es evidente.
José Luis “El Puma” Rodríguez tuvo una buena presentación y logró que el público sintiera al personaje gracias a su gran estilo interpretativo. Actoralmente, es el Puma, pero aún debe mantener mejor las notas altas, trabajar el vibrato y soltarse más sin tanto temor. Si oscurece un poco más su voz, la imitación será mucho más cercana. Va por muy buen camino, pero todavía tiene espacio para crecer.