El recuerdo del huaico que dejó la zona de Valle Viejo, en Santa Eulalia, completamente sepultada por lodo y rocas en 1983, aún se mantiene fresco en la mente de los vecinos. Ante el anuncio de las características de El Niño que afrontaremos este año, los residentes temen que las edificaciones y las viviendas sean nuevamente afectadas.