Los conductores y transeúntes que usan el puente Santa Rosa, ubicado en el Centro de Lima, viven con una constante molestia. Ellos no solo tienen que atravesar, a veces, largas horas en el tráfico, sino que también transitan por vías llenas de grietas. La estructura se encuentra llena de huecos y rajaduras, lo que genera alarma y la interrogante sobre si es seguro cruzar el puente.